Gobierno de Santa Fe

Alimentación originaria: El Mistol.

El mistol es un árbol que se aprovecha para la alimentación humana, sus frutos (drupa esférica de color coral) de importante valor nutritivo, que junto al chañar y al algarrobo (que ya hemos visto en este espacio) forman una verdadera tríada de la economía de subsistencia de los pueblos originarios de una vasta región que incluye a nuestro norte provincial. Con su fruto (que se emplea molido como harina, secado al sol, crudo, fermentado con agua, etc.) que por su sabor dulce (sin agregado de azúcar) se pueden preparar arropes o un tipo de postre o golosina llamada “bolanchao” preparado con una pasta hecha con el fruto y con forma de albóndiga. Hace algunas décadas era común en las provincias del NOA que los almaceneros dieran a los “changuitos” (niños) como “yapa” (regalo extra con una compra) un puñadito de frutos de mistol. También se utiliza como sucedáneo del café. 


Según sus variedades el mistol reparte la madurez de sus frutos durante el año: El mistol cuaresmillo madura en el último mes del primer trimestre del año (marzo), el mistol invernizo en el último mes del primer semestre (junio) y el mistol colorado en el último mes del segundo semestre (diciembre). 

Se valoran sus propiedades medicinales, la dureza de su madera para los enmangues de herramientas y partes duras de violines criollos, entre otros usos. En algunos lugares se utiliza su corteza como quitamanchas o desengrasante. Además, se utilizan distintas partes del árbol para teñir en diversas tonalidades.