Gobierno de Santa Fe

Patrimonio


El Parque Arqueológico Santa Fe la Vieja tiene una extensión de 69 hectáreas corresponde a las dos terceras partes de la traza fundacional. Dentro de esta se conservan testimonios materiales de la antigua ciudad desde su fundación en 1573 hasta su mudanza en 1660. El registro arqueológico da cuenta de una sociedad compleja y pluriétnica en la que convivieron españoles, mestizos, aborígenes y africanos.

Dentro de la traza, se ubican el remanente de la Plaza de Armas, las iglesias conventuales de San Francisco, Santo Domingo y La Merced, el Cabildo y un número significativo de viviendas, entre ellas: las de Cristóbal de Garay, nieto del fundador, y las de Alonso Fernández Montiel, Francisco de Páez, el escribano Juan de Cifuentes, Juan González de Ataide y Manuel Ravelo.


De las construcciones originales se conservan partes bajas de los muros y sus cimientos, construidos con la técnica de tapia o tierra apisonada, además de fragmentos de tejas.


En relación con estas estructuras, las investigaciones arqueológicas han puesto a la luz un importante caudal de objetos que testimonian la vida de la ciudad hasta mediados del siglo XVII: cerámica indígena, hispano-indígena y española, porcelana oriental, tejas, ladrillos, monedas, medallas, cuentas de collares y rosarios, amuletos, útiles de labranza y herramientas. Una parte representativa de estas colecciones se exhiben en el museo de sitio, ubicado dentro del Parque arqueológico.


En el interior del recinto de las iglesias las excavaciones dejaron al descubierto los restos de los pobladores allí enterrados, de dos centenares de sepulcros se pudieron identificar algunos de los más importantes, entre ellos los de la hija de Garay, fundador de la ciudad, y su esposo Hernandarias de Saavedra, el primer gobernador criollo del Río de la Plata.